Por Rita García. Diciembre 2025
Si miramos al cielo, hay un mapa hermoso que nos cuenta que energías están disponible y que planetas están abrazándolas
Si bien el 2026 marca el ingreso de dos planetas como Neptuno y Urano en signos nuevos (Aries y Géminis), en este momento están finalizando su estadio en signos que han estado en los últimos años.
Recordemos que los signos transpersonales tienen en su vuelta al sol, mas años que los personales, siendo Urano el que menos tarda (84 años) y Plutón el que más (248 añitos)
Los finales siempre son el comienzo
Neptuno está en el grado 29 de Piscis, a pasos de entrar en Aries.
Pero en Piscis deja años de un gran despertar y expansión de conciencia espiritual, donde se han diluido movimientos colectivos. Sin embargo, ha crecido los temas relacionados con la ecología y la sensibilidad como bandera.
Las estructuras de poder basadas en la ilusión y el engaño están perdiendo peso en el mundo.
En resumen, Neptuno en Piscis es la energía arquetípica de la fusión mística, el sueño ilimitado y la compasión infinita, pero requiere un esfuerzo consciente para evitar caer en el autoengaño o la confusión.
Por otra parte, Urano está en el grado 28 de Tauro. Cambio y estabilidad… ¿cómo se conjuga esto?
Urano es el planeta del cambio repentino, la revolución, la tecnología y la libertad. Tauro es un signo de tierra, fijo, que rige la estabilidad, las finanzas, los valores, la seguridad y lo material.
Cuando Urano, el factor de la sorpresa y la disrupción, se mueve a través de Tauro – zona de confort por excelencia- se producen cambios estructurales e inesperados en lo que consideramos estable: disrupción de la seguridad y la redefinición del valor.
- Finanzas Desestabilizadas: Urano desafía la forma en que el mundo se relaciona con el dinero, los recursos y la propiedad. Esto puede manifestarse en crisis financieras inesperadas.
- Tecnología y Valor: Fomenta la disrupción en la banca, la inversión y el valor material. El auge y la normalización de tecnologías como las criptomonedas (Bitcoin, etc.) y los sistemas descentralizados de intercambio son un ejemplo clásico de Urano en Tauro.
- Recursos Terrestres: Impulsa cambios radicales en la agricultura, la alimentación, la ecología y la manera en que usamos los recursos naturales (transgénicos, alimentos más artificiales)
- Valores Modificados: Estamos siendo forzados a reexaminar qué es lo que realmente valora y qué le proporciona verdadera seguridad. La seguridad material tradicional puede ser reemplazada por una seguridad más basada en la libertad personal o en la habilidad de adaptarse al cambio (Se viene Aries…)
- Sensualidad y Cuerpos: Puede haber una revolución en la forma en que se aborda la sensualidad, la conexión con el cuerpo y la auto-aceptación. ( Personas trans, no binarios son ejemplo)
- Resistencia al Cambio: El principal conflicto es la tensión entre la naturaleza fija y estable de Tauro y la necesidad de cambio radical de Urano. Esto a menudo, se traduce en una resistencia colectiva o personal inicial a las innovaciones, seguida de una liberación abrupta (mostrando su incipiente ingreso al signo de Aries)
- Cambio Lento y Súbito: Urano en Tauro a menudo inicia cambios muy lentos al principio, pero que eventualmente explotan en eventos repentinos que fuerzan la adaptación de los sistemas económicos y de valores.
Urano tarda unos 84 años en completar su órbita y transitó por Tauro desde mayo de 2018 hasta abril de 2026. Este período ha sido y es crucial para el mundo, y queda demostrado en el crecimiento exponencial de las monedas digitales y la tecnología Blockchain. El cuestionamiento global de las cadenas de suministro y la seguridad alimentaria (cambios en cómo se produce, distribuye y valora la comida). Una presión constante para innovar en tecnologías verdes y sostenibles.
Urano en Tauro nos enseña que la verdadera seguridad no reside en la inmovilidad, sino en la capacidad de innovar con nuestros recursos y valores. Si Urano en Tauro revoluciona la materia y las finanzas, Urano en Géminis se enfoca en revolucionar el pensamiento, la comunicación y la información.
El futuro ya llegó o está llegando
Urano es el planeta del cambio repetino, la tecnología, la libertad mental. Lo novedoso, disruptivo, diferente. Rebelde y único. Creativos y genuino. Géminis es un signo de aire mutable que rige el intercambio de ideas, la información, el lenguaje, los medios de comunicación y el aprendizaje.
El ingreso de Urano en Géminis, trae una necesidad urgente de innovar y liberar la mente, desafiando las formas establecidas de aprender y comunicarse.
- Nuevas Redes: Urano en Géminis marca el nacimiento y la expansión explosiva de nuevas formas de conexión e intercambio de ideas. La necesidad de comunicarse de forma más rápida, libre y descentralizada es primordial.
- Medios de Comunicación: El tránsito histórico de Urano en Géminis lo asociamos con el nacimiento o el auge masivo de tecnologías que redefinen cómo se transmite la información.
- Pensamiento Libre: Busca la libertad intelectual. Desafía las verdades aceptadas y promueve el derecho a expresar una diversidad de opiniones, incluso las más excéntricas o “diferentes”.
- Ideas Brillantes: La mente se ha vuelto increíblemente rápida, inventiva y original. Promovido por los medios de comunicación y la estimulación permanente, pero puede llevar a una sobrecarga de información, dispersión, falta de enfoque o un sistema nervioso agitado debido a la constante estimulación mental.
- Educación: Urano en Géminis impulsa la reforma y la innovación en los sistemas educativos. Fomenta el aprendizaje autodidacta, el uso de nuevas herramientas tecnológicas en la enseñanza.
- Transporte Innovador: Géminis rige los viajes cortos y el transporte. Urano aquí introduce innovaciones en el transporte (trenes de alta velocidad, automóviles más rápidos o medios de transporte que acortan distancias).
- Diversidad de Pensamiento: Esta energía celebra la diversidad de perspectivas y la naturaleza multifacética de la realidad.
Si vemos cuando fue el último tránsito de Urano en Géminis fue entre 1942 y 1949, coincidiendo con el desarrollo y la proliferación de la radio y el inicio de la televisión masiva, la invención y el uso temprano de las computadoras y el surgimiento de la comunicación global acelerada durante la Segunda Guerra Mundial.
Neptuno ingresa en Aries, y este el impulso neptuniano (difuso e idealista) se canaliza a través de la naturaleza ariana (impulsiva y de acción directa)
Como ya dijimos Neptuno es el planeta de la disolución, la ilusión, la inspiración, el idealismo y la espiritualidad. Aries es el primer signo del mándala de las 12 energías astrológicas, el arquetipo del inicio, la acción, la guerra, el ego, la autoafirmación y el liderazgo.
La fusión de esta energía da como resultado el idealismo de la acción y la guerra motivada por la fe. La acción de Aries no es solo física, sino que está motivada por un ideal, un sueño o una visión neptuniana. Esto puede traer fanatismo y engaño. En su lado menos evolucionado, puede manifestarse como fanatismo. Neptuno disuelve los límites racionales, y en Aries, esto puede llevar a la acción impulsiva y agresiva basada en ilusiones, autoengaños o creencias ciegamente seguidas. Muestra de esto son las guerras santas y las religiones “autoritarias”
Por otro lado, la necesidad de iniciar o liderar movimientos que tienen un fuerte componente místico, artístico o humanitario. En el otro lado de la espiral, se puede generar una identidad difusa, generando confusión sobre la identidad y el propósito personal
Neptuno tarda 165 años en dar la vuelta al zodiaco. El último tránsito completo de Neptuno por Aries ocurrió entre 1861 y 1875. Coincidiendo con los grandes nacionalismos y la fundación de Estados-naciones, segunda revolución industrial y Guerra Civil Americana, una lucha brutal impulsada por el idealismo de la libertad (abolición de la esclavitud) y la autoafirmación regional americana. En lo cultural, el surgimiento de movimientos pioneros en el arte y la literatura que rompían con las estructuras establecidas.
Neptuno en Aries nos enseña que la acción más poderosa es aquella que está respaldada por una visión clara, pero nos advierte contra la acción impulsiva basada en ilusiones o falsos ideales.
Al momento de escribir el artículo, Rita estaba cursando finales del segundo nivel de AstroHología
















