ARTÍCULO · ASTROHOLOGÍA

El sentido de la vida, con la ayuda de los astros

Júpiter, Saturno y Neptuno juegan roles diferentes, opuestos y complementarios en nuestra búsqueda interior, en nuestro camino de crecimiento. Los astrólogos nos explican cómo influyen sobre nosotros a partir de su actual ubicación en el cielo.
Alejandro Christian Luna y Vanesa Maiorana

Todos nos hemos hecho alguna vez la pregunta: ¿cuál es el sentido de la vida? Pregunta que cuando aparece con fuerza, nos lleva a la búsqueda apasionada de respuestas, nos abre un camino infinito, a la necesidad frenética de saber, al entusiasmo de encontrar nuevos niveles de comprensión que, lejos de explicar todo lo que buscábamos, abren nuevos interrogantes cada vez más interesantes.

El camino se introduce en los misterios más profundos acerca de la vida y del universo. El misterio y aquello que no conocemos se expande a medida que vamos ampliando nuestro mundo. Nos preguntamos, vamos más allá, y más y más nos preguntamos, y más allá vamos.

A veces, la búsqueda del sentido pierde incluso importancia cuando en esa búsqueda encontramos mucho más que respuestas a esa pregunta. Lo que se abre en el camino es un Universo infinito hacia el microcosmos y el macrocosmos, hacia adentro y hacia afuera.

Júpiter es el planeta cuya función psicológica nos lleva a experimentar la expansión de la conciencia. La expansión requiere un desafío de los límites. Si me quiero expandir, tengo que ver y animarme a traspasar el límite. Júpiter nos otorga el entusiasmo y la confianza necesarios para atravesar sin miedo las barreras de lo conocido. Gracias a Júpiter podemos tomarnos un avión para ir a tierras lejanas, desconocidas y totalmente diferentes a la nuestra. Gracias a él podemos sentir el guía interior que nos lleva a ir más allá de lo conocido, que nos lleva a confiar en el porvenir, en el futuro y en la vida. Júpiter es nuestro guía interno, algo así como el maestro, el sabio que llevamos dentro, conectado directamente al alma y su necesidad de crecimiento y descubrimiento.

De la mano de Júpiter nos dejamos llevar por las señales que aparecen en el camino, confiamos en los mensajes que nos dicta la intuición, y reconocemos a la parte divina que habita en nosotros, que nos lleva adonde todo tiene sentido.

Júpiter es la combinación perfecta de entusiasmo y confianza que nos invita a buscar más allá.

“En Júpiter encontramos las grandes influencias ennoblecedoras: la amplitud mental, la capacidad de tener consideración a los demás y la conciencia universal, que forman parte del despliegue de la entidad”.

— Stephen Arroyo

Sin embargo, Júpiter y su entusiasmo, pueden tener su costado peligroso. La confianza extrema puede convertirse en negación. El entusiasmo puede generar idealizaciones desconectadas de la realidad. La fe puede transformarse en dogmatismo. Júpiter, Sagitario y la casa IX son los símbolos que pueden indicarnos cuáles son nuestras creencias, y dependiendo de lo que creamos, crearemos nuestra realidad.

El verdadero sentido de la vida, no puede ser sólo entusiasmo y optimismo. El verdadero sentido de la vida necesita que consideremos las situaciones de dolor que atravesamos: la cruda realidad. Si el sentido de la vida fueran solamente las situaciones alegres, la vida tendría sentido solo por instantes. Pero la vida es la vida, y para la consciencia del ser humano, siempre tiene sentido (aunque esté oculto). Es más, casi podríamos decir que lo que define al ser humano es la posesión de la capacidad de dar sentido a los acontecimientos.

Con Júpiter (regente de Sagitario) nos mandamos a conocer mundos desconocidos atravesando el miedo que nos produce. Porque hay que atravesar el miedo, el miedo de Escorpio, para poder ampliar el horizonte y llegar más lejos, o más profundo.

Aún así hay cierta ceguera necesaria para atreverse, el fuego que nos lleva hacia adelante, la intuición que nos habla al oído y nos invita a aventurarnos.

La función de Júpiter no está desligada de las demás funciones planetarias, pues no todo es expansión y aventura. Esta expansión tiene que ser funcional al sistema mayor del que forma parte, y aquí comienza el verdadero aprendizaje.

En el cielo actual…

En el cielo actual está presente una configuración que denominamos “T cuadrada”, que se forma con tres planetas en aspecto tenso entre sí. La tensión entre los planetas produce contradicciones, limitaciones, esfuerzos, frustraciones y sensación de conflictos que se viven en la vida cotidiana en contacto con los demás, pero principalmente en el interior de cada uno de nosotros. Sin embargo, lo anterior es precisamente la posibilidad de integrar nuevos niveles de las energías que se presentan en tensión, nuevos aprendizajes, nuevas formas de observar el mundo, nueva conciencia y posibilidad de crecimiento.

La tensión se da entre los planetas Júpiter, Saturno y Neptuno. Haremos foco en la función de Júpiter como guía interior en la ampliación de nuestros límites y en la tensión de éste con Saturno y Neptuno. Nos basaremos fundamentalmente en las cualidades arquetípicas de los tres planetas, dejando de lado por el momento los signos en que se encuentran; y también las casas, pues éstas dependerán de la carta natal de cada uno.

PROPUESTA DE REFLEXIÓN

¿Cuánto estoy resonando con las energías del cielo?

Te invitamos a que, papel y lapicera en mano, reflexiones sobre las siguientes preguntas, y vayas anotando las respuestas que se te disparan a fin de saber cuan sintonizado estás con los tránsitos planetarios de estos momentos.

Júpiter / Saturno

  • ¿Cuánto confío en la vida a partir de las experiencias que he tenido?
  • Cuando busco expansión, ¿encuentro limites que me ponen desafíos y confío en que esos límites me permiten crecer y expandirme con más solidez?
  • ¿De qué manera la lentitud y el realismo amplía la conciencia que tengo de mí y del mundo?
  • ¿Cuál es la importancia de encontrarme con las limitaciones propias y de los demás?
  • ¿Dónde está la sabiduría, en la búsqueda filosófica elevada o en los niveles concretos de la realidad?
  • ¿De 1 a 10, cuánto me entusiasma sortear obstáculos y alcanzar objetivos?
  • ¿Qué cosas hago a partir de creer lo que creo?
  • ¿Qué cosas no hago a partir de creer lo que creo?

Júpiter / Neptuno

  • ¿Cuándo me siento más permeable y sensible, sintiendo que me expando e incluyo nuevos niveles de realidad?
  • ¿Cuánto confío en mi sensibilidad y capacidad de resonancia con los demás?
  • Mientras expando mi conciencia, ¿se expande la conciencia de los que me rodean?
  • ¿De qué forma resuena mi búsqueda con la búsqueda de otros seres? ¿Cómo yo resueno con la búsqueda de ellos?
  • ¿Cuándo me entrego a algo que me trasciende y que no puedo controlar ni comprender y aún así confío en que todo irá bien?
  • ¿Cómo busco expandir lo que he aprendido? ¿Cómo explico mis verdades o las expreso en mi accionar diario y dejo que éstas resuenen en otros?

Júpiter / Saturno / Neptuno

  • ¿De qué manera las limitaciones me muestran la tensión entre la realidad y la ficción y me permiten tomar contacto con lo que es realmente posible hoy para crecer sin perder de vista mis ideales y búsqueda espiritual?
  • ¿De qué forma puedo estar enraizado en la tierra y elevándome al cielo?
  • ¿Qué acciones podría diseñar para concretar los sueños y anhelos más elevados del Ser?
  • ¿Cómo se expande mi conciencia a través de la observación de los pequeños detalles de la vida y de mi acción concreta en el mundo?
  • ¿Puedo salir de los niveles de ilusión y negación a través del contacto con la realidad, aceptando mis propios límites y los límites de los demás?
  • ¿Cómo podría plasmar de forma práctica los valores más elevados del Ser en la vida cotidiana?
  • ¿En qué datos concretos de la realidad me puedo basar para sentir que ni mis creencias ni mis percepciones son un delirio?

Antes de compartir posibles interpretaciones de lo que pueden significar los aspectos astrológicos de estos momentos, te proponemos que reflexiones acerca de cómo tus creencias afectan tu vida a partir de algunas preguntas. Te sugerimos que te tomes tu tiempo, en un espacio y lugar tranquilo, y lapicera en mano responde las siguientes preguntas (*):

  1. ¿Cuál es la creencia que sientes que te limita de alguna manera en tu vida y que te gustaría modificar?
  2. Concretamente, ¿de qué manera esta creencia te afecta en tu vida cotidiana?
  3. ¿Cómo surgió esta creencia en tu vida? ¿Dónde la aprendiste? ¿Qué estaba ocurriendo en tu vida para que esta creencia te haya sido útil?
  4. ¿Cuáles son las ventajas de tener esta creencia?
  5. ¿Cuales las desventajas? ¿Qué posibilidades te cierra?
  6. ¿Existe alguna alternativa a esta creencia que pueda darte más flexibilidad?
  7. ¿Cómo puedes poner esta nueva creencia en práctica?

Júpiter cuadratura Saturno

Júpiter es la expansión más allá de los límites, y Saturno son los límites necesarios para tomar responsabilidad de nosotros mismos en la vida.

En un nivel hay una contradicción, o por lo menos parecería que no es posible la expresión de ambos a la vez: la expansión de los límites versus el establecimiento de límites. ¿Nos ponemos demasiados límites o los desafiamos? Si acentuamos excesivamente la expansión (Júpiter) no estaremos respetando los límites vistos desde Saturno. Si nos posicionamos demasiado en el respeto del límite (Saturno), estaremos sufriendo la necesidad de expansión de Júpiter. ¿Qué desafío nos presenta esta cuadratura?

Saturno con unas dosis de Júpiter: Establecer los límites que nos permiten responsabilizarnos de nuestra vida; poner límites a las demandas de otros que nos sacan energía, para sostenernos a nosotros mismos; poner criterio de realidad a las ambiciones excesivas que tengamos para concentrarnos en lo esencial hoy.

Si a este Saturno le agregamos un poco de Júpiter: poner la lupa a la esencia de lo que somos, dejar que se amplíe nuestra visión acerca de ella. Expandir nuestro mundo interno, pero no dispersando hacia los costados sino hacia las raíces, a las profundidades, para hacer el árbol que somos más firme, más enraizado, más confiado en su presencia y en su capacidad de expansión al cielo. Para crear hay que creer.

Júpiter con unas dosis de Saturno: Júpiter se expande más allá de todo borde conocido y confiando, a veces exageradamente, en la bondad de la vida y sus posibilidades. Desde Júpiter, todo es posible y nada podrá salir mal porque el guía interior o el ángel guardián, estarán ahí siempre para salvarnos de los inconvenientes y los excesos. Júpiter crece hacia el cielo, busca nuevos niveles más elevados de Ser, aunque a veces su exageración le hace creer que puede tener las cualidades del mismísimo Dios.

Si a este Júpiter le agregamos un poco de Saturno: el sentido de realidad hace que la expansión sea medida, posible y real. Los excesos se dejan de lado, y se concentra la energía en la esencia de la expansión. No es una expansión exagerada ni ilimitada, es una expansión natural de la propia esencia, que nos permite sostenernos de formas mucho más sólidas en el mundo. Para creer hay que crear.

Júpiter oposición Neptuno

Estos dos planetas son considerados el regente antiguo y el moderno del signo de Piscis. Desde esta perspectiva, ambos planetas tienen un aroma bastante idealista y soñador, capaces de expandirse por todo el cosmos hasta abrazar al Todo. Podríamos hacer una distinción entre religión (Júpiter) y espiritualidad (Neptuno). Júpiter suele tener muy clara una gran “verdad”, y está apasionado por transmitirla a todo el mundo, con las mejores intenciones. Neptuno siente muy confusamente que algo trascendente lo constituye, son momentos de sintonía con algo mayor que muy pocas veces puede poner en palabras. Júpiter se entusiasma, Neptuno se conmueve. Se alían en tener creencias idealistas o escapistas (muchas veces son criticados como delirantes new age que esconden un narcisismo espiritual). Ambos pueden pecar de ilusos, negadores y vendedores de humo. En verdad, a ambos les hace falta la cuota de realismo que Saturno ofrece.

Júpiter con unas dosis de Neptuno: Las grandes verdades que nos hacen de faro y guía ética provienen de nuestra sensibilidad y resonancia ante el misterio de la existencia. Grandes personalidades como la de Jesús o Buda -por ejemplo- nos motivan a ser mejores, provocan en nosotros una vivencia de lo trascendente que tiene que ver con la compasión universal y el Amor (con A mayúscula). Buscamos comprender, pero Neptuno nos dice, shhhh… no quieras comprender… sentí la vida, que es mucho más amoroso. Júpiter es un río de significados cuya agua llega hasta la orilla y se funde con el mar de Neptuno.

Neptuno con unas dosis de Júpiter: Pensemos en un velero en el mar. La disposición de las velas, la dirección del velero, todo eso es Júpiter. Las olas, el clima, las mareas, lo insondable e impersonal es Neptuno. Sin saber a dónde queremos ir, la dirección que sopla el viento nos es absolutamente indiferente y puede llevarnos a cualquier lado.

Richard Tarnas en la introducción del libro Espiritualidad creativa de Jorge Ferrer, dice: “Las tradiciones espirituales cultivan, alumbran y expresan, en interacción con un poder espiritual indeterminado y dinámico, una pluralidad de fundamentos espirituales últimos. Ferrer expresa esto con la siguiente bella metáfora: el Océano de la Emancipación tiene muchas orillas. Por lo tanto la liberación budista se realiza sólo siguiendo el camino budista, la liberación cristiana se realiza sólo siguiendo el camino cristiano, y así con las demás tradiciones espirituales. Cada liberación es única e irrepetible, porque es producto de una interacción, entre el hombre y Lo Divino, también única e irrepetible. Es por eso que el autor rechaza la idea perennialista de una unidad trascendente de las religiones a la que se pueda acceder”.

T cuadrada Júpiter-Neptuno-Saturno

Las creencias que tenemos están siendo desafiadas, y Júpiter nos está pidiendo que veamos la totalidad para poder encontrar el sentido. Pero la confianza plena jupiteriana está teñida por dos grandes arquetipos: el Viejo Sabio y el dios de los Océanos.

El viejo Sabio trae la experiencia de su vejez, y al viejo no se lo convence sólo con entusiasmo, intuición y sentido. El viejo aporta la practicidad y el sentido de realidad. Cuanto más lo escuchemos, más verdadero será el camino de la expansión.

El dios Océano trae la conciencia de que todos somos Uno. Las gotas de agua en el océano no tienen identidad, no se separan de las otras. Si buscamos un camino de expansión sin tener en cuenta esto, la expansión es solo una ilusión del ego. La expansión verdadera es posible teniendo en cuenta que si expando mi percepción individual y específica de mi cuerpomente, la conciencia colectiva también se expande. La expansión del ego individual no es importante para la conciencia universal de Neptuno. La expansión desde el ego personal no es verdadera expansión, pues la conciencia sólo se abre si resuena con el misterio.

(*) Estas preguntas son parte de apuntes de coaching del Instituto de Estudios Integrales.
PUBLICACIÓN ORIGINAL
Este artículo fue publicado originalmente en Revista Uno Mismo.

Compartir

Facebook
Twitter

Nuevos grupos de Formación en Astrología 2026

Completa el formulario con tus datos y nos comunicaremos para completar tu inscripción.
2026

Actividades

Publicaciones recientes