Hoy celebramos el cierre de una etapa, un viaje que comenzó allá por marzo del 2023… y queremos compartir con ustedes lo que vivimos en esta experiencia:
Ese primer jueves de marzo a las 11.00am abrimos el zoom con ganas, entusiasmo y expectativas. Vivenciando toda la adrenalina y la potencia que trae un inicio. Un par de meses más tarde lo comprendimos, estábamos experimentando la energía de Marte.
Le siguió Mercurio que nos enseñó a abrir nuestras mentes a nuevos conocimientos, a procesar la información que íbamos adquiriendo semana a semana, a relacionar datos, a poner nuestras inquietudes en palabras. Y lo hizo de la mano de Júpiter que iba sintetizando el conocimiento y nos regalaba su confianza para seguir adelante incluso cuando no entendíamos nada, había un pulso que nos decía que en algún momento todo iba a tener sentido.
Saturno hizo su trabajo silencioso pero constante a lo largo de estos tres años, estructurando paso a paso la experiencia, invitándonos a madurar como también frustrándonos en más de una oportunidad cuando la astrología parecía un lenguaje incomprensible y tan extenso que no sabíamos si esta vida nos iba a bastar para poder estudiarla por completo.
Llegando a segundo año encontramos a la Luna y el grupo se volvió refugio y contención, dándonos una base emocional segura para abrirnos a compartir nuestras vivencias y comenzamos a desplegar a Venus, a sentirnos más acompañadas dentro y fuera de la clase y a nutrirnos de la energía de cada integrante del grupo, se armó red.
Tercer año fue todo un desafío, los temas se complejizaron y por momentos todo era confusión: ya no solo existía una carta natal (con todo lo que eso implica) sino que apareció la revolución solar, la carta dracónica, la compuesta, las sinastrías, las progresiones, todos los relojes funcionando al mismo tiempo, todo tenía que ver con todo, había llegado la hora de vivir Neptuno.
Y cuando logramos ordenarnos un poquito, apareció Urano, a sacudirnos por dentro porque era la hora de poner en práctica todo lo aprendido con el trabajo final, vino acompañado de Quirón así que nos tuvimos que hacer cargo de todas nuestras heridas a la hora de vernos como astrólogas, todos los miedos, las dudas, la incertidumbre, la falta de valoración y a decir verdad fue bastante caótico.
Pero entonces llegó un nuevo invitado a nuestro viaje, Plutón nos mostró la transformación, la alquimia que sin darnos cuenta se había generado a lo largo de estos 3 años y resurgimos, nos animamos a sentarnos con otro para ser su espejo, para ayudarlo a indagarse porque reconocimos que eso fue lo que cada una de nosotras hizo a lo largo de este viaje y eso es lo que ahora tenemos para compartir.
Por eso el día de hoy cada uno de nuestros Soles puede brillar con más fuerza y animarse a desplegar lo más genuino de sí misma, porque este viaje nos acercó un poquito más a nuestra esencia.
Nada de esto hubiera sido posible sin el maravilloso grupo humano de profes que nos guiaron, sostuvieron y acompañaron todo el tiempo. Respondieron cada duda, abrazaron nuestros miedos, comprendieron cada vez que nos sentimos abrumadas hasta que las fichas iban cayendo y estábamos listas para seguir avanzando. Respetaron nuestro proceso con la humildad y la delicadeza que solo puede existir cuando se transmite de corazón a corazón.
Ceci: gracias por tu ternura, nos guiaste a conectar con esa melodía sutil que solo se despliega cuando nos animamos a sentir. Por esa sensibilidad que te caracteriza y te permite percibir aquello que está en el aire aun cuando nos costaba encontrar las palabras para transmitirlo.
Pato: gracias por tu singularidad para bajarnos los conocimientos a tierra, por poner orden y desenmarañar los nudos cuando nos enredábamos con los temas. Gracias por todo ese acuario que aportó claridad entre analogías y chistes que más de una vez nos dejaron tecleando, pero siempre con mucha suavidad.
Anita: gracias por esa perspectiva analítica y tu capacidad de observación para captar aquello que a veces pasamos por alto y ayudarnos a profundizar y poner en práctica lo que íbamos aprendiendo con paciencia y dedicación.
Ale: gracias por tu forma única de ser, por mostrarnos la astrología desde lugares tan distintos y conectados a la vez, desde los temas mitológicos o históricos a la integración con la inteligencia artificial, abriéndonos la mente a las infinitas posibilidades de este universo.
Vane: gracias por ser un ser tan amoroso y humano, la confianza que nos inspiraste nos llevó a elevarnos a lo más alto y también a explorar lo más profundo de nuestro océano interno, siempre sintiendo que íbamos de la mano, que era seguro subirnos a un viaje que no sabíamos a donde nos podia llevar.
Hoy queremos decirles gracias de todo corazón por ser las personas que son y el equipo maravilloso que conforman. Los vamos a extrañar un montón, pero sin duda esto no es más que un hasta luego porque nos volveremos a encontrar. El viaje sigue, solo cambia de forma. ¡Los queremos!
Grupo Venus
















