Por Laura Cardozo. Diciembre 2025

Yo: ¨los viajeros más lentos del Sistema¨

Ustedes: ¿Quiénes son? ¿Quiénes son? Cómo diría Moria, artista popular de la escena argentina desde los años 70.

Estos viajeros, lentos pero ruidosos son Urano, Neptuno y Plutón. Cuando digo lentos en verdad no refiero a su velocidad propiamente dicha, sino que es un modo de presentar que cada uno de ellos pasará varios, sino muchos años en cada signo del zodíaco al que ingresa. Y cuando digo ruidosos en verdad me refiero a los grandes cambios que proponen, pero que pueden gestarse silenciosamente en su estadía por el signo que los recibe. Podremos observar a distancia que realmente habrán revolucionado todo lo que Géminis, Acuario y Aries les hayan propuesto como anfitriones.

Urano estará ingresando a Géminis el próximo año para pasar ahí una estadía de 7 años. Por su parte, Neptuno se instalará en Aries este 2.026 para quedarse unos catorce años. Y Plutón, ya instalado en Acuario desde el 2.024, se quedará allí por unos 19 años más. De los tres planetas mencionados, Plutón tiene un andar irregular, así que se encontrarán con que no siempre el período a considerar por signo es el mismo.

Para los amantes de la astrología doméstica, curiosos que reciben de sus algoritmos posteos diarios de por dónde anda la Luna o sí ya es temporada de Mercurio retrogrado, y para los estudiantes o aficionados de este saber, haré algunas aclaraciones para que todos podamos partir desde el mismo punto para tratar de responder qué desafíos diarios nos estarán proponiendo estos movimientos planetarios.

Los planetas, todos los del Sistema Solar no solo los aquí nombrados, representan con su símbolo una función psíquica del ser. Integrar o apropiarnos de lo propuesto por estos tres suele resultarnos bastante complejo como individuos, por eso los observamos desde lo colectivo. Se les llama transpersonales porque sobrepasan la barrera de lo personal y nos demandan una apertura a esas cosas que nos exceden pero a su vez también dan forma a nuestra identidad.

Urano encarna el cambio, lo repentino, lo fugaz, y representa lo que tenga que ver con lo tecnológico y lo científico, lo disruptivo, lo no esperado. Urano es nuestro up grade al sistema operativo interno que pedirá renovar o actualizar todo lo que refiera a la energía del signo por el que esté transitando. Cada uno en su diaria notará con más fuerza este movimiento en algún ámbito específico, que para la Astrología está representado por cada una de las casas doce del zodíaco.

Neptuno borra los límites y nos invita a sensibilizarnos, nos funde con el todo, nos acerca empáticamente al otro, nos conecta con la espiritualidad y la magia de lo sutil, lo que no se ve pero se siente. Nos invita a ensoñar, pero puede atraparnos distraídos y hacernos distorsionar la realidad.

Plutón por su parte transmuta lo que ya no es vital para nuestra energía. Arranca de raíz lo que ya está muerto para dar lugar a la nueva vida. Su función nos pone en contacto con el poder y la muerte. Y como función psíquica suele ser de la más compleja de integrar por las interpretaciones tradicionales acerca de estos dos últimos temas. Pero también es clave mencionar que Plutón nos conecta con la potencia propia y con la fuerza y relevancia que pueden tener transformar y transformarnos.

Ahora, como dije unos párrafos atrás tal vez alguno de los lectores son como yo, amantes de la astrología doméstica, esa que empezamos a conocer a partir de descargarnos una carta natal de algún portal gratuito. Lo que en esas páginas no nos cuentan y es algo que considero de suma importancia, se los quiero compartir antes de plantear algunas preguntas que podrían acercarnos a hipótesis de lo que se viene para el mundo con estos tres viajeros en signos tan claves a mi parecer para avanzar en este camino de evolución.

Conocer nuestra carta natal es como tener un mapa del camino del alma, nosotros elegimos qué rutas tomar y qué medios para acercarnos todo lo que podamos a nuestro propio centro.

Cada carta natal es única, sólo que esa semilla cósmica se va activando cuando entramos en contacto con otros, y acompasando los movimientos planetarios de cada momento. Nadie podría desplegar todo el potencial energético de su carta en soledad, no hay manera para la psique humana. Para poder integrar nuestra propia energía serán fundamentales las personas y situaciones que vayamos conociendo y atravesando. Existe una interrelación entre el adentro y el afuera, el arriba y aquí abajo, que obran misteriosamente, y podremos ir pescando data de esa magia a medida que vayamos asumiendo el riesgo de traer a conciencia nuestra energía jugada como protagonistas y también la parte de esa energía proyectada afuera.

Por qué me pareció importante la aclaración anterior, porque si bien dije antes que los cambios que proponen Urano, Neptuno y Plutón se verán a nivel colectivo, ese colectivo se conforma de cada una de nuestras individualidades. Y aunque las funciones de estos planetas sean percibidas como lejanas, están tan dentro de nosotros como la energía de nuestro signo solar. El signo solar es el que la mayoría conoce porque se obtiene con la fecha de nacimiento de cualquier ser.

Entonces, si navegamos apenas un poco por internet indicando cuándo fue la última vez que estos planetas visitaron los signos en los que permanecerán una larga temporada, nos vamos a encontrar en los primeros renglones con, por ejemplo, que:

En la última visita que Urano le hizo a Géminis del 1.941 al 1.949, se destaca la 2da guerra mundial y la consolidación de la radio y la televisión.

Hoy, cómo en aquella época siguen existiendo conflictos bélicos, esta vez son los de medio oriente los más fuertes. Pero aunque esta guerra inició mucho antes que el tránsito de Urano por Géminis, sí se puede destacar que fueron las redes sociales las que nos trajeron esas noticias tan cerca. No era una guerra sobre la que nos pudiéramos enterar por radio o televisión. Esta vez, la información llegó de nuestros pares (Géminis), informando con un celular, artefacto al que muchos tienes acceso. Con lo que la información hoy se mueve en tiempo real y no llega solo de la mano de periodistas.

Otro factor que seguramente marcará este tiempo es el desarrollo de la IA (inteligencia artificial), tan maravillosa para simplificar procesos complejos en cualquier ámbito, y tan peligrosa a mi parecer para el desarrollo de los vínculos reales. Hoy los niños saben conectarse con una pantalla desde muy pequeños, pero cada vez les cuesta más comunicarse con otras personas.

Repasando ahora el último paso que ha hecho Neptuno por Aries desde el año 1.861 hasta el 1.875, internet destaca la guerra civil de Estados Unidos, la abolición de la esclavitud, grandes avances científicos y el conflicto bélico más grande de los últimos tiempos entre los vecinos Argentina, Brasil y Uruguay unidos contra la nación de Paraguay.

Aries es una energía que activa y puede encender la chispa de lo nuevo, o provocar un incendio si Neptuno nubla el motivo, o simplemente distrae nuestra atención del fuego encendido. Hoy Todavía la región Sudamericana atraviesa conflictos sangrientos en algunos de sus países como ser Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil y Perú. En algunos casos por narcotráfico, en otros por crimen organizado, y en otros por violencia urbana fuera de control.

Para no quedarnos atrapados en las que pudieran ser hipótesis más pesimistas quiero hacer el paralelismo que se me permita, salvando las distancias un poco y no tanto, entre la abolición de la esclavitud en el paso anterior de Neptuno por Aries, y en la actualidad una nueva conciencia colectiva sobre los derechos de los seres sintientes. Pudiendo dar el salto de pensar a los animales como seres y no como objetos de los cuales los humanos se sirven.

Por último, Plutón en Acuario dejó como hechos destacados en su visita anterior al signo: la revolución francesa y la revolución industrial, entre otros. El período fue desde 1.778 hasta 1.798.

Entonces podríamos pensar en una redistribución de poder. Acuario es una energía que invita a la individuación desde lo personal, pero a ser con otros en lo colectivo; suena como a co-creación de nuevas formas de poder, pero también a tiranos cegados con su propia idea de revolución.

La astrología como aquí se presenta no busca predecir sucesos, se enfoca en que podamos ir descubriendo cuánto de la energía disponible tenemos integrado en nuestra forma de percibirnos. Lo que sí podríamos hipotetizar es que el movimiento de planetas transpersonales traerá cambios a nivel mundial que impactarán sobre cada uno de nosotros y nuestra diaria forma de vivir aunque no logremos entender todo.

Entonces para cerrar este artículo las preguntas que me atraviesan respecto a estos tránsitos son:

Para Urano en Géminis, si la velocidad con la que se están instalando los cambios tecnológicos también nos trae una predisposición a procesar información de manera más rápida ¿Qué estamos dejando de aprender por ocupar nuestro tiempo en aprender sobre las nuevas tecnologías? Si cada vez más consultar en confianza a un hermano/hermana, amigo/amiga, par, está siendo reemplazado por la consulta a la IA ¿Qué tipo de intercambio conservaremos con nuestros vínculos de pares? Y si se supone que todo está misteriosamente obrando para el desarrollo del ser ¿Cuáles serán esas nuevas formas de comunicar ideas, cuál será nuestro modo de descubrir y qué rutinas debiéramos modificar para tener antenas más receptivas a lo nuevo? ¿Qué tan amigados estamos con la incertidumbre por no tener respuestas?

Para Neptuno en Aries ¿Qué tan dispuestos estaremos a reiniciar nuestra conexión con la espiritualidad? Aries invita a dar una nueva vuelta al espiral del zodíaco y Neptuno pide encender la chispa de la emocionalidad para crear desde el sentir. Aries nos invita a iniciar y Neptuno a hacerlo resonando con el todo. ¿Para qué estaríamos necesitando resonar con el todo y crear desde la determinación ariana? ¿Qué legado es necesario dejar plantado para que las generaciones futuras puedan materializar con la abundancia taurina? Si Aries un poco se mueve a ciegas por el impulso del deseo ¿Qué consecuencias podría traer sumar la nubosidad neptuniana? En un momento donde la individualidad y el deseo propio son las máximas propuestas por el sistema ¿Cómo podríamos empezar a conectar con el deseo colectivo y acompañar causas globales sumando nuestro hacer y liderazgo desde nuestro lugar en el mundo?

Por último, para Plutón en Acuario, si el poder plutoniano, ya trascendió la forma capricorniana ¿en qué se transformó? ¿Cuáles son hoy los símbolos de poder? Por ejemplo, vemos en la actualidad que el poder de la voz colectiva viene mostrando como se puede cancelar una voz individual, una marca o hasta un país, si el mundo no está de acuerdo con lo que proponen. Y para ir cerrando ¿Qué interpretación del poder nos desvitaliza como humanidad y estamos necesitando reformular?

¿Cuáles preguntas más se te ocurren a vos?

Ojalá hayas disfrutado esta lectura, y que se vengan esos tránsitos que los estamos esperando 🙂

Al momento de escribir el artículo, Laura estaba cursando finales del segundo nivel de AstroHología